CONADU HISTÓRICA repudia el fallo del fiscal Rivarola en Chubut. No fue “desahogo sexual”, fue violación en manada

CONADU HISTÓRICA repudia el fallo del fiscal Rivarola en Chubut. No fue “desahogo sexual”, fue violación en manada

Desde la Federación manifestamos nuestro enérgico repudio al fallo del fiscal Fernando Rivarola que en un día tan sentido para la lucha de las mujeres y diversidades sexuales como es el 3 de junio, resolvió sobreseer a los seis imputados por la violación organizada en “manada” perpetrada contra una adolescente de 16 años aduciendo que se trató de un “desahogo sexual”.
A cinco años del primer Ni Una Menos que estremeció a nuestro país y a tantos otros, los feminismos nos volvimos a pronunciar contra la violencia misógina y lesbo transfóbica, con actividades virtuales y ruidazos, entre otras, que unieron nuestro grito. Este fallo no es simplemente la mirada patriarcal de un fiscal, es parte de una justicia que busca disciplinar las luchas feministas que año a año crece en nuestro país. Nos solidarizamos con la joven denunciante que se animó a romper el silencio y enfrentar en la justicia a los seis hijos del poder que cometieron su violación: Luciano Malemacci, Joaquín Pérez, Robertino Viglionne, Ezequiel Quintana, Leonardo del Villar y Tomas Soriano.
Decimos “hijos del poder” porque los violadores pertenecen a familias adineradas y poderosas de la provincia de Chubut. Fueron imputados de abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal agravado por la participación de seis personas. Sin embargo, el Fiscal de la causa, Dr. Fernando Rivarola, resolvió calificarla como “accionar doloso de desahogo sexual” dirigiendo la causa hacia un juicio abreviado que los beneficia.
Exigimos la urgente puesta en marcha de la Ley Micaela en todos los ámbitos de la administración pública, la justicia, las organizaciones sindicales, sociales, políticas, y Educación Sexual Integral laica en todos los niveles educativos con verdadera inversión estatal. Medidas concretas para salvar la vida de las mujeres y disidencias.
Con justicia patriarcal, no hay Ni Una Menos.