Reunión nacional virtual de responsables y referentas de género de las asociaciones de base de CONADU Histórica

Reunión nacional virtual de responsables y referentas de género de las asociaciones de base de CONADU Histórica

El sábado 30/05 se realizó la reunión nacional virtual de responsables y referentas de género de las Asociaciones de base de Conadu Histórica.
Participaron más de 40 compañeras de 20 asociaciones de base junto con las integrantes de la Mesa Ejecutiva de la Federación, e intercambiamos sobre la situación actual en las universidades en el marco de la pandemia, con perspectiva de género.
En las distintas intervenciones se plantearon los problemas y preocupaciones de las compañeras de cada Universidad y cómo se han podido abordar desde cada asociación.
Quedó de manifiesto que hay situaciones comunes a las mujeres y disidencias de cada lugar, así como la importancia de gremios fuertes que sean capaces de canalizar y resolver las demandas.

Luego de un saludo de la secretaria adjunta de Conadu Histórica Claudia Baigorria en nombre de toda la mesa ejecutiva y del secretario general Luis Tiscornia, Laura Kniznik y Ayelén Martínez por la Dirección de Géneros y Diversidad Sexual plantearon a modo de introducción algunos ejes, reflexiones y disparadores.

El centro de la reunión fue, entonces, la ronda con informes de las compañeras de las 20 asociaciones de base presentes.

Se plantearon las dificultades en relación a las clases virtuales y cómo se articulan con las tareas de cuidado. En general, la sobrecarga de trabajo con la virtualización no hace más que profundizar las desigualdades de género existentes. En ese sentido, en muchas asociaciones de base (y en menor medida desde las propias universidades o facultades) se encararon encuestas o relevamientos que dan cuenta de la enorme cantidad de docentes, principalmente mujeres, a cargo de niñes o adultos mayores. Muchas compañeras docentes están solas con hijes menores (o con parejas que hacen trabajo presencial), quienes a su vez asisten a clases virtuales, ocupándose además de las tareas de la casa, más el cuidado de familiares mayores que también recae sobre ellas. Doble o triple jornada laboral. Hay quienes han pedido licencias, pero muchas y muchos no, y eso también fue planteado: las dificultades objetivas y subjetivas para hacer uso de las licencias en cada lugar. En general aparece entre las docentes la preocupación por perjudicar a estudiantes y/o compañeres de cátedra en este contexto. En esta situación también, los mandatos sociales actúan poderosamente. Las acciones sindicales de las asociaciones de base en este sentido fueron importantes para atender el pedido de licencias/dispensas/excepciones de trabajo para docentes que tuvieran niñxs o mayores a cargo o que no tuvieran condiciones, y en denunciar y visibilizar de esa sobrecarga. Fueron importantes los comités de Crisis o paritarias particulares donde existieron. Allí también se está empezando a discutir con la disparidad que existe en nuestro país. cómo será un regreso sin riesgos.

En relación a las violencias, algunas compañeras contaron experiencias de abordaje de estas situaciones, también de la existencia o no de licencia por violencia de género en cada universidad. Se observa que el aislamiento físico y social dificulta conocer las situaciones de violencia de nuestras compañeras docentes y luego acompañar. Se planteó la participación de compañeras docentes en la Campaña Nacional por la declaración de la Emergencia en Violencia contra las mujeres. También la necesidad de que todo protocolo de abordaje de violencias en las universidades cuente con presupuesto acorde, y las dificultades concretas en diversas universidades.

También se analizó la situación de quienes realizan investigación, y cómo la actual situación de pandemia profundizó una brecha de género en este terreno. Por un lado, les docentes manifiestan que casi todas sus tareas se han volcado a resolver la tarea docente no dejando tiempo para la investigación y extensión. La pregunta entonces es qué pasa con los informes de las universidades y organismos de CyT en este contexto. Por otro lado, el aislamiento y la pandemia con sobretrabajo para mujeres incide en una desigualdad directa: ya hay artículos que están alertando sobre la mayor cantidad de trabajos científicos enviados por varones que por mujeres comparando 2019 y 2020. Será necesario plantear que se tengan cuenta estas realidades en las evaluaciones sobre este año en un futuro.

La reunión se extendió por 3 horas, y quedó pendiente un intercambio y debate posterior, que continuará en un próximo encuentro el próximo viernes 12 de junio. Allí contaremos con la realidad de las asociaciones ya expresada y puesta sobre la mesa en una relatoría de la reunión pasada, y nos vamos a concentrar en elaborar líneas de acción conjuntas para atender las problemáticas planteadas.💪

Laura Kniznik y Ayelén Martínez
Dirección de Géneros y Diversidad Sexual de la Conadu Histórica