29 DE MAYO: A 51 AÑOS DEL CORDOBAZO

29 DE MAYO: A 51 AÑOS DEL CORDOBAZO

A 51 años del Cordobazo, desde CONADU HISTÓRICA rendimos homenaje a la enorme rebelión popular que se alzó contra las injusticias y opresiones de la dictadura de Juan Carlos Onganía. Como ayer, la unidad del movimiento obrero y el movimiento estudiantil  sigue viva.

Aquel 29 de mayo de 1969 comenzó con una huelga general de 37 horas decidida por las dos regionales de la CGT de la provincia de Córdoba y tuvo un pliego reivindicativo que unía las demandas anti dictatoriales y las laborales.

Entre las demandas se planteaba el aumento salarial del 40%, el repudio a la extensión de la jornada laboral y la defensa de los convenios colectivos de trabajo, sumado al repudio a los crímenes de la dictadura con el consecuente ataque a las libertades sindicales y democráticas.

Fue la clase trabajadora, hombres y mujeres de la mano de líderes sindicales como Agustín Tosco (Luz y Fuerza), Atilio López (UTA) y René Salamanca (SMATA), entre tantos otros, la que inundó las calles en columnas organizadas que partían desde las fábricas y de los distintos puestos de trabajo. Fue el enorme protagonismo del movimiento estudiantil universitario, sensibilizado por el asesinato de Juanjo Cabral en la represión policial en el puente correntino aquel 15 de mayo del ‘69 cuando marchaban junto a los docentes en protesta contra la privatización del comedor universitario de la UNNE, y que derivó en el Correntinazo. Fueron también las y los estudiantes que marcharon con trabajadores en lucha cuando asesinaron a los jóvenes Adolfo Bello (universitario) y a Luis Blanco (metalúrgico) y que explotó en el Rosariazo.

Y así en tantas manifestaciones populares que precedieron al Cordobazo, cuyo saldo trágico fueron decenas de muertos y centenares de heridos, pero que pusieron en el lugar más alto de la historia argentina y latinoamericana la inquebrantable voluntad de lucha de nuestro pueblo contra las políticas antiobreras y represivas de la dictadura militar, que no escatimaría balas y garrotes para sostener un modelo económico de exclusión, entrega y saqueo de nuestras riquezas en beneficio de unos pocos.

Hoy, como entonces, levantamos las mismas banderas de libertad, de justicia social, de soberanía, de defensa de los derechos conquistados, contra todo tipo de represión y autoritarismo.